La cancion del pirata – Jose de Espronceda

La cancion del pirata - Jose de esproncedaLa cancion del pirata - Jose de espronceda

La cancion del pirata resumen:

Un joven de 18 años acaba de ser desterrado a Portugal motivo: haber fundado, con otros jóvenes de su edad una sociedad secreta. Los numantinos cuya misión es luchar por la libertad contra el absolutismo. El joven se ha embarcado rumbo a Lisboa, lleva dos pesetas en el bolsillo, tenía un duro pero ha debido pagar tres pesetas como impuesto de sanidad. El barco ataca en el puerto lisboeta, y el joven saca del bolsillo las dos pesetas y las arroja al tajo, porque no quiso entrar en tan gran capital con tan poco dinero.

 El joven se llama Espronceda y su romántico gesto forma parte de la concepción que los literatos de la época tenían de la vida. Era tampoco estable la sociedad en que crecieron, tan agitado el ambiente político y social que se educaron, y tan inseguro cualquier plan que pudieran proponerse, que su imaginación desbordada propias posibilidades, sus aventuras intensas, a veces increíbles, y siempre llenas de pasión y entusiasmo, agotaron pronto esas vidas parecidas a las ráfagas de viento huracanado.

Espronceda, el primer gran poeta de la generación romántica española, es, en su vida y en sus obras un ejemplo de este tipo de hombres. Raptó a la mujer que amaba, conspiró contra Fernando VII, se exilió, volvió amnistiado a España, llegó a ser diputado, participó en las luchas revolucionarias de París de 1830 y murió repentinamente de una enfermedad, en la garganta a los 34 años de edad.

En sus obras. Jose de Espronceda arremete amargamente contra la sociedad convencional e hipócrita de su tiempo; su valor reside sobre todo en su enorme imaginación, en el vigor y la impetuosidad de sus versos y en la rotunda musicalidad de sus estrofas. Recordad la fuerza sonora de “La canción del pirata” o “El canto del cosaco”. Son versos que cantan a la libertad con el idealismo y la fuerza romántica de la época.

La cancion del pirata – Jose de Espronceda:

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Stambul.
“Navega, velero mío, sin temor,
que mi enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas hemos hecho
a despecho del inglés,
y han rendido sus pendones
cien naciones a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa, sea cualquiera,
ni bandera de esplendor,
que no sienta mi derecho
y dé pechoa mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de “¡barco viene!” es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar.
Que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas yo divido
lo cogido por igual.
Sólo quiero por riqueza
la belleza sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Sentenciado estoy a muerte. Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena
colgaré de alguna entena
quizá en su propio navío.

Y si caigo, ¿qué es la vida”
Por perdida ya la di,
cuando el yugo del esclavo,
como un bravo sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramido
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno al son violento,
y del viento al rebramar,
yo me duermo sosegado,
arrullado por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Sus mejores obras son quizá los poemas narrativos y, entre estos “El diablo mundo” en el cual encontramos inserto “El canto a Teresa” el amor romántico de su vida, la mujer a quien raptó, a la que perdió y después volvío para encontrarla muerta, en ese canto nos narra con gran emoción poética la historia de su amor, el entusiasmo que despertó en su vida juvenil y el desengaño final, seguido de la más completa desesperación.

La cancion del pirata – Jose de Espronceda