Tartarin de Tarascon – Alphonse Daudet

tartarin-de-tarascon-alphonse-daudet

Tartarin de Tarascon resumen:

Tartarin es un buen hombre que vive en Tarascón, y que tiene un defecto: a todo el mundo cuenta aventuras imaginarias de lejanos países, de los cuales se dice protagonista. Los tarasconenses se cansan un día de sus mentiras y le exigen pruebas. Muy a su pesar, Tartarin parte hacia Argelia en busca de leones y de aventura.

Al arribar a Argel ve una hermosa argelina tapada hasta los ojos. de quien se enamora. Pero la misteriosa dama desaparece y Tartarín Emprende su búsqueda, sin conseguir encontrarla.

Decepcionado, Tartarin decide salir a cazar leones, y una noche, armado hasta los dientes, oye un ruido en los arrabales de la ciudad. “Un león”, se dice. Dispara… y mata a un pobre  asno, ante la desesperación de sus dueños, que le hacen pagar su error en buena moneda.

En vista de su fracaso, hace de tripas corazón y se interna en el país en busca de auténticas fieras, en unión de unos guias y de un camello, sobre el cual se marea espantosamente, Tartarin se dirige al desierto. Una noche mientras duerme, los guías le roban y le abandonan, dejándole sólo las armas y el camello.

Está Tartarin reflexionando sobre su desgracia, cuando ante el, aparece un león, que se le acerca lentamente. lleno de emoción, dispara a la fiera, pero luego se entera de que se trata de una bestia domesticada que unos mendigos llevan consigo para pedir limosna. Nuestro héroe, avergonzado, regresa a Tarascón.

Sin embargo, allí le espera un apoteósico recibimiento. El pueblo entero admira la piel de León y el viejo camello, que ha seguido a su dueño sin este saberlo. Tartarin recupera su prestigio, pero nunca más contará falsas historias.

He aquí como Alphonse Daudet describe a su protagonista en la morada de su pequeña ciudad natal:

Imaginaos un salón tapizado de fusiles y sables de arriba abajo; Toda clase de armas de todos los países: carabinas, rifles, trabucos, machetes corsos, navajas catalanas, cuchillos-revólver, puñales, crises Malayos, flechas caribes, rompecabezas, llaves inglesas, mazas hotentotes, lazos mexicanos…

Ahora bien, el orden y la limpieza reinaban en toda aquella yataganeria; Podían verse letreros que rezaban: “Flechas envenenadas: ¡no tocarlas!” o “armas cargadas: ¡ojo!”

En medio de todo esto se hallaba sentado un hombre como de 40 a 45 años, bajito, gordinflón, rechoncho, coloradote, en mangas de camisa, con pantalones de franela, barba recia y corta y ojos chispeantes. En una mano tenía un libro; con la otra blandía una enorme pipa con tapadera de hierro. Y mientras leía sabe Dios que apasionante narración de cazadores de cabelleras, adelantaba el labio inferior con un gesto terrible quedaba sus faz de modesto propietario Terascones el mismo carácter de bonachona ferocidad que reinaba en toda la casa. Aquel hombre era Tartarin. Tartarín de Tarascón ,  El intrépido, el grande, el incomparable Tartarín de Tarascón.

Alphonse Daudet nació en Nimes en 1840 y falleció en París en 1897. Lo mejor de su obra lo constituyen, además de Tartarín de Tarascón, Sus cartas desde mi molino y Cuentos del Lunes.

Tartarin de Tarascon – Alphonse Daudet